CAPÍTULO II
Identidad, observación, desdoblamiento, extrañeza, desbordamiento
NOSTALGIA
Idealización


Le rezo a la imaginación;
que es mi mayor bendición
y más enraizada tortura.
Enredada en sus delirios,
me voy despellejando
en los bordes de la locura.
Me acompañan mis pensamientos
y a mi lado, un hilillo de agua,
donde las libélulas alzan el vuelo
como si quisieran captar mi mirada.
Al trasluz de la ventana,
tras la mirada pálida
de la noche,
corpóreo asunto
de incertidumbre
hacia el mañana.
... probablemente idealizando
un recuerdo ya lejano, que,
en los ojos del presente;
tarde, mal y a deshora,
se percibe, ingenuamente,
desmesuradamente grato.
Desdoblamiento - Extrañeza


Sabiendo que volvería a por ella,
la niña, con convencimiento certero,
entre la monotonía añil de la vida
coloreó los rastros de su paradero.
y en mi reflejo en la pared
sólo vislumbré
Ella me pregunta
que quién soy yo.
Que por qué la miro
así,
con ojos tristes,
desde su ventana.
Descubrí el vacío
en el paisaje.
Tras la ceguera,
al sentir la brisa
pintando el mar
con los maíces,
una sombra
que me miraba.
Soñé que no me encontraba
El umbral


¿Me disipará el camino,
o entre sus cultivos
alcanzaré a germinar?
En mis recuerdos,
esa llanura larga
que es hogar,
en un invierno frío,
Ya no hay magia ni libélulas.
Nunca desciframos
aquel eterno secreto.
La llave de la laguna se perdió
un día embriagado
de sol
y suave brisa.
de álgido rojo
en su aterciopelado derroche,
sucumbirían de fragilidad.
Engañada por su férrea
y vibrante envoltura,
recuerdo tocarlas
con inmensa dulzura;
sin saber que
al roce,
los pétalos,
No hay luces que alumbren más
aquel camino de piedras.
El camino se ha extinguido.
El cielo se ha nublado.






















