NOCTURNIDAD
En el culmen crepuscular del día,
cuando todos los demás
se resguardan
y la ciudad se vacía,
ahí es cuando me siento
más llena
y en sintonía.

Cuando la ciudad se vacía y el ruido disminuye, aparece otra forma de percepción.
La noche deja de ser oscuridad para convertirse en superficie: un espacio donde la memoria modifica aquello que vemos.
Las imágenes de esta serie nacen de ese territorio de tránsito en el que el dolor todavía existe, pero ya ha comenzado a transformarse.
La noche no funciona aquí como oscuridad, sino como suspensión. Lugares donde la identidad se recompone antes de volver al mundo exterior.
Las imágenes intervenidas de esta serie habitan ese territorio intermedio donde el dolor pierde definición y empieza a convertirse en paisaje.
Técnica: arte digital a partir de fotografía original; 102 x 57 cm
Año de edición: 2025 Año de la fotografía: 2016
I. EL UMBRAL / El día se apaga, aparece el espacio interior
II. LA CIUDAD SOMNÁMBULA / Insomnio, deriva mental, percepción alterada, hiperestímulo silencioso.
















