EL CIELO DE MI INFANCIA
Arranca la hierba
con la mano.
Hilera fresca de dulce fragancia
bajo las puertas de un cielo
abierto e inaccesible,
como buen horizonte
inamovible
al que dirigir los pensamientos.

Esta serie nace del recuerdo del cielo que veía durante mi infancia en el páramo leonés.
No como un paisaje exacto, sino como una memoria emocional que ha ido transformándose con el tiempo.
Cada imagen parte de una forma distinta de volver a ese lugar: la nostalgia, la pérdida, el agradecimiento, la confusión o la necesidad de encontrar en esos recuerdos una parte de mí que había quedado atrás.
A través de la intervención de la imagen, el cielo deja de ser un espacio físico para convertirse en un archivo emocional cambiante, atravesado por la memoria, la ausencia y el proceso de reconciliación con una misma.
Técnica: Arte digital a partir de fotografía original; 67 x 119 cm
































